En las últimas
semanas, el esfuerzo de la “secta anti-Heraldos" por reclutar a periodistas ha provocado una serie de
reportajes –Metrópoles, IstoÉ, Carta Capital, Veja, CBN, etc. Las publicaciones
prácticamente no tienen “primicias”, y apenas repiten los mismos “testimonios”
de siempre, con algunas dosis más de mentira y paranoia, siendo ilustradas con
fotografías cliché, como lo pide el
manual para estos casos (personas en las sombras o con fisonomías de
“indignación”). Todo esto muestra que las verdaderas “investigaciones
periodísticas están en extinción –los reporteros se tornan meros receptores y
repetidores de fake news.
