Fueron ayudadas familias ya sin alimentos y en extrema necesidad que perdieron el trabajo por causa de la pandemia, en Montes Claros, ciudad del estado de Minas Gerais, Brasil.
En el futuro, la Cuaresma de 2020 podrá ser recordada como aquella en que toda la Humanidad fue cubierta por un manto de dolor, desolación y sufrimiento.