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jueves, 23 de abril de 2020

Comentario al Evangelio – III Domingo de Pascua (domingo 26 de abril) por Mons. João S. Clá Dias, EP


[...] III – “¡Mane nobiscum, Domine!”
Sublime fue la convivencia de Jesús con los discípulos de Emaús; sin embargo, ellos solamente lo reconocieron cuando bendijo y partió el pan. ¡Cuánto más feliz es nuestra situación al acercarnos con fervor a la Eucaristía: no vemos al Señor, pero lo reconocemos y amamos!

jueves, 9 de abril de 2020

Comentario al Evangelio del Domingo de Pascua de Resurrección (domingo 12 de abril) por Mons. Joao Clá S. Dias, EP

[…] La Resurrección nos conquistó la verdadera vida.

Estábamos muertos, porque cargábamos la herencia del pecado original cometido por nuestros padres Adán y Eva, pero el Salvador nos obtuvo una vida nueva, infinitamente más valiosa que la humana: la participación en la propia vida divina. Y este tesoro merece ser tratado con especial cariño, dirigiendo nuestro amor en el rumbo correcto, según la enseñanza de la Liturgia del Domingo de Pascua.

jueves, 2 de abril de 2020

Comentario al Evangelio del Domingo de Ramos –Ciclo A- (domingo 5 de abril) por Mons. João Clá Dias, EP*



[…] ¡Per crucem ad lucem! Por la cruz, se llega a la luz.

Contrariamente a la quimera sugerida por cierta mentalidad muy difundida, no es posible abolir la cruz de la faz de la Tierra, pues en general todo ser humano sufre. […]

jueves, 26 de marzo de 2020

Comentario al Evangelio del V° Domingo de Cuaresma (domingo 29) por Monseñor Joao S. Clá Dias, EP


[…] A diferencia de otras tumbas, la de Lázaro era excavada en roca no en sentido horizontal, sino en el suelo y verticalmente. Para llegar al lugar donde habían depositado el cuerpo de Lázaro, era necesario descender un buen número de escalones. Entorno al sepulcro,
estaban todos con grandes expectativas, porque los antecedentes pronosticaban un acontecimiento portentoso.

viernes, 20 de marzo de 2020

Comentario al Evangelio IV° Domingo de Cuaresma o Domingo de la Alegría por Mons. Joao Clá Dias, EP


[…] Dejemos las tinieblas de este mundo.

Lo medular de este Evangelio nos es sintetizado por San Pablo en su Epístola a los Efesios, también sugerida a nuestra consideración en este domingo de la alegría: “Antes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor” (Ef 5, 8).

jueves, 12 de marzo de 2020

Comentario al Evangelio III° Domingo de Cuaresma –Ciclo A- (domingo 15 de marzo) por Mons. Joao S. Clá Dias, EP

Jesús con la samaritana junto a la fuente
[…] Conclusión –

La samaritana, a pesar de no tener una vida de virtud y de ser una extranjera con todas las implicaciones de la Ley, poseía un alma penetrada por una conmovedora simplicidad, verdaderamente cándida. Un modo de ser humilde y desprendido. Respetuosa de sus obligaciones y conocedora de los principios y tradiciones de su religión. Su conversación elevada y sincera, como cuando manifestó cuanto creía en Jesús. Estas cualidades atrajeron el amor del Redentor y lo hicieron ir en búsqueda de la oveja perdida.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Sale a la luz la obra "¡María Santísima! – El Paraíso de Dios revelado a los hombres"


Redacción (Gaudium Press) Impresa en bello formato, con innumerables y preciosas ilustraciones y aún sólo en idioma portugués, ha salido a la luz la obra "Maria Santíssima! O Paraíso de Deus revelado aos homes" (María Santísima! - El Paraíso de Dios revelado a los hombres), de autoría de Mons. João Scognamiglio Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio.

jueves, 5 de marzo de 2020

Comentario al Evangelio II° Domingo de Cuaresma (domingo 8 de marzo) por Mons. Joao S. Clá Dias, EP

Mons. Joao Clá Dias, EP
[…] Conclusión.

“Soy demasiadamente grande, y mi destino por demás noble, para que que yo me torne esclavo de mis sentidos” [12]. Esta fue la conclusión a la cual llegó Séneca por mera elaboración filosófica, sin tener la menor revelación de de algo análogo a la Transfiguración del Señor. En el Tabor, Jesucristo va mucho más allá: en su divina didáctica, nos hace conocer una parcela de su gloria en los reflejos de la claridad propia a su cuerpo después de la Resurrección.