Pareciera que se ha enseñoreado, pero está en el extremo de su debilidad.
El demonio, todo indica, en el auge de su poder (¿quién diría?), se encuentra en una gran encrucijada y está especialmente débil. Esto lo vamos a decir también para animarnos, y dar oídos sordos a esos ‘profetas’ que con la excusa de advertir a los buenos, lo que terminan haciendo es mostrar una falsa ‘invencibilidad’ del mal.